La nota de Werner Pertot
Larreta sostiene a D'Alessandro,
pero recibe fuego amigo con las versiones de renuncia
Página/12
31 de diciembre de 2022
La nueva difusión de chats
de Marcelo D'Alessandro --esta vez en relaciones non sanctas con asesores de
No es la primera vez que
D'Alessandro incurre en esta contradicción: con los chats de Lago Escondido
también afirmó en distintas entrevistas que eran chats adulterados y que se los
habían robado del celular. Lo más curioso es que el jefe de Gobierno ya dio por
buenas esas explicaciones en dos oportunidades. Su decisión de mantener
a D'Alessandro contrasta con los reflejos que tuvo Patricia Bullrich apenas
salió la primera denuncia contra su exmano derecha Gerardo Milman:
la presidenta del PRO lo apartó de su campaña y lo fue escondiendo lo más que
pudo. Puso saludable distancia con el dirigente. Larreta, no. Al menos, por
ahora.
Para colmo, luego de que se
conoció la nueva ola de chats del ministro --que, ya no cabe duda, provienen de
un hackeo de todas sus conversaciones-- un sector del PRO comenzó a difundir la
versión de que D'Alessandro renunciaba. Desde las usinas del larretismo,
comenzaron a desmentirlo velozmente pero registraron que el daño no se lo hacen
solo las denuncias del Frente de Todos, sino las operaciones internas. Y
quizás sobre todo las operaciones internas.
Zoom absolutorio
Desde Villa
Sobre todo, explicar bien.
Hay funcionarios porteños que creen que su explicación no fue del todo
convincente. Y que no entienden por qué, si se trata de chats
adulterados, no hace públicas las versiones reales para que quede
claro que fue una edición. Salvo que haya cosas "inconvenientes" (es
la palabra que se usa en el Gobierno porteño) que no se puedan mostrar.
D'Alessandro contraataca
Ante el pedido de que diera
su versión en público sin demora, el ministro de Seguridad volvió a salir con
el mismo nivel de agresividad que en las primeras filtraciones y con la misma
pobreza a la hora de responder a los puntos oscuros de lo ocurrido (al día de
hoy, no queda claro que hacía con funcionarios judiciales e integrantes de un
multimedios en un viaje a la estancia de un empresario extranjero). Lo hizo a
través de la señal Todo Noticias, donde dijo dos cosas: 1) que los
chats son falsos, 2) que es víctima de espionaje ilegal.
El primer D'Alessandro
sostuvo: "Ellos generan una posverdad. Los chats son inventados,
son falsos".
El segundo D'Alessandro, en
el mismo reportaje, afirmó: "El diputado Rodolfo Tailhade deberá
presentarse en
Por último, D'Alessandro
aseguró que no dejará su cargo: "Yo no asumí para atornillarme en un
sillón. El jefe de Gobierno me ha respaldado en mi cargo y sigo más allá de las
operaciones de que me estarían echando". Estas últimas prefirió no aclarar
de dónde venían. En la mesa chica de Larreta, sostenían que el ataque viene de
"sectores de inteligencia" y no de dentro del PRO, aunque advertían
que "alguna persona del PRO
puede estar intentando sacar rédito político".
Lobo suelto
Para completar el escenario
de explicaciones contradictorias, el flamante funcionario larretista Waldo
Wolff -que venía a ayudar con la comunicación- salió a defender al ministro
difundiendo otra escucha que se hizo pública de forma ilegal, es decir,
lo que en principio criticaban que se le hizo a D'Alessandro.
La escucha fue hecha en una
"precausa" en la que finalmente no se encontró ningún delito y cuyos
originales fueron destruidos --según concluyó un informe de
La confusión es total.

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