El discurso, los invitados y la Corte en duda para la
apertura de la asamblea legislativa
Página/12
28 de febrero de 2023
El presidente Alberto
Fernández estuvo durante todo el fin de semana en la Quinta de Olivos abocado a
escribir el discurso que dará en la apertura de sesiones del Congreso
en el día de mañana miércoles. Allí, se sentará al lado de la vicepresidenta, Cristina
Fernández de Kirchner, a quien no ve en persona desde septiembre. Entre el
público estarán ministros, senadores y también los diputados que el día
anterior participarán de la última sesión extraordinaria del año en la Cámara baja. El temario que
envió el Ejecutivo para que los legisladores traten durante ese período
especial --28 proyectos-- no fue abordado casi en su totalidad porque la
oposición se negó a sesionar poniendo como excusa que no lo hacían porque no
estaban de acuerdo con el proyecto de juicio político a los jueces de la Corte Suprema. El
Presidente hará alusión a ese tema en su discurso y mencionará los proyectos
que el Ejecutivo insistirá para que se traten en el recinto. Por el conflicto
con la Corte, está
en duda la presencia de los jueces del tribunal supremo para ese día.
Afuera del palacio legislativo este año no habrá movilización de
las organizaciones sociales, que sí acompañaron al Presidente los años
anteriores.
Desde el Movimiento
Evita, uno de los espacios que se identificaban y apoyaron a Fernández
durante el correr de la gestión, ya anunciaron que no movilizarán porque
"sería un escenario que intenta convalidar una candidatura de Alberto y
eso hoy divide al Frente de Todos". En esa línea, Gildo Onorato,
referente del espacio, dijo a este diario que desde el Evita quieren que haya
unidad y que van a trabajar para que "por intermedio de las PASO o por
consenso podamos construir una propuesta competitiva". Las agrupaciones
ligadas al kirchnerismo en tanto, no sólo no movilizarán el primero de marzo,
sino que están preparando un acto para el 11, en donde denunciarán la
proscripción de la vicepresidenta y presentarán "una propuesta de
gobierno".
Fernández, mientras tanto,
sigue con la idea de su reelección y mostrando la gestión. El repaso de
sus logros a cargo del Ejecutivo será uno de los ejes centrales de su discurso,
en el que hablará también de los 40 años de democracia que se cumplirán en el
mes de diciembre de este año. Además, en los próximos días Fernández
continuará con sus recorridos por las provincias. Ayer estuvo en Chaco con
el gobernador Jorge Capitanich, donde inauguró una escuela,
hoy estará en Morón y el jueves, un día después de la apertura
de sesiones, viajará a Salta para entregar viviendas en los
valles Calchaquíes. Una actividad que estaba prevista para la semana pasada,
pero que fue reprogramada.
En cuanto a las presencias y
ausencias en la asamblea legislativa, es casi seguro que no asistan los jueces
de la Corte Suprema de Justicia. Voceros de la CSJN indicaron a este diario
que ceremonial del Senado les envió las invitaciones el lunes cerca de
las seis de la tarde, pero que aún no hay definición acerca de si asistirán o
no. Los supremos también estaban esperando que este lunes regrese uno
de ellos, Carlos Rosenkrantz, que no estaba en la ciudad, para
analizar qué decisión tomar en conjunto. El detalle en sí mismo es un dato:
adelanta que, tomen la decisión que tomen, los supremos buscarán actuar en
bloque y sin desmarques.
Desde Rosada no tienen
esperanza alguna. Dicen que no creen que vayan. El jefe de Gabinete, Agustín
Rossi, había sostenido que “sería bueno" que los miembros de la Corte concurran a la Asamblea Legislativa
"pero --advirtió-- mejor sería que vayan a la Comisión de Juicio
Político a explicar por qué pasan ciertas cosas en la Argentina y se
toman algunas decisiones en el marco de la Corte”. Entre los 28 proyectos que el Ejecutivo
envió a extraordinarias y que no fueron tratados por el Congreso estaba
la modificación del Consejo de la Magistratura, el
acuerdo para designar al nuevo procurador y el proyecto de ampliación de la Corte Suprema, entre
otros.
Una presencia que llamará la
atención es la del diputado Máximo Kirchner, que este año
participaría del evento, a diferencia de los años anteriores. El líder de la Cámpora escuchará atento
el discurso de Fernández sentado en su banca. La última vez que MK y Fernández
se vieron las caras fue en la mesa del FDT que se hizo en la sede del PJ
nacional hace unos días. El Presidente no mencionaría en su discurso la
"proscripción" que sufre CFK. Él cree que es necesario señalar que es
inocente, no proscripta.
El proceso para el armado
del discurso, según cuentan cerca del mandatario, es similar al de años
anteriores: desde hace varias semanas la secretaría General de la Presidencia, que
lidera Julio Vitobello, comenzó a recibir los informes de
gestión de todos y cada uno de los ministerios del gabinete nacional. Esa
información fue jerarquizada y con ella se armaron borradores que luego
llegaron a las manos del Presidente. El mandatario trabajó el texto en la
soledad de la Quinta
de Olivos y también colaboró en el antes y el después la vocera presidencial, Gabriela
Cerruti y otros de sus funcionarios más cercanos.
Ese mismo día 1° de marzo, a
las 18, también se desarrollará la apertura de sesiones ordinarias en la Provincia de Buenos
Aires, en la ciudad de La
Plata, con la presencia del gobernador Axel
Kicillof. Algo que no ocurrió el año anterior porque ese evento se
hizo el 2 de marzo. “El gobernador dará cuenta de lo hecho con el presupuesto y
lo que va a suceder en el año entrante, y supongo que insistirá con la obra
pública, las vivienda construidas y las políticas para el sector agropecuario”,
adelantó la senadora bonaerense Teresa García.
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