La narración de Raúl Kollmann
La compra de aviones y el aval para que los militares actúen en
seguridad interior
Página/12
30 de enero de 2024
El presidente Javier Milei prepara dos
gestos de fuerte alineamiento con Estados Unidos. Por un lado, el
mandatario firmaría un decreto habilitando a las Fuerzas Armadas a
intervenir en determinadas cuestiones de seguridad interior. La firma
podría concretarse antes del viaje a Israel, el lunes 5 de febrero. Se
considerará que los militares pueden actuar ante "amenazas
extranjeras", sin mayores precisiones. Se tomará como amenaza extranjera
casi cualquier cosa, empezando por el narcotráfico o los pueblos
originarios. El segundo gesto con Washington es la compra de 24
aviones dinamarqueses F-16, de origen estadounidense, por un valor que se
acerca a los 600 millones dólares, aunque los aviones en sí mismos valen 300
millones y el armamento, que vende Estados Unidos, otros 300 millones. El
punto que le importa a Washington es que
Como señaló Página/12 el 14 de
enero, desde el Ministerio de Defensa señalaron que “la decisión
política está tomada. Será antes de marzo”. La afirmación se refería a
la firma del decreto para que las Fuerzas Armadas incursionen en
seguridad interior. Se revocaría una norma anterior de la época en que Nilda
Garré ocupaba la cartera de Defensa (2006) y que establecía que los
militares podían intervenir únicamente ante la amenaza de “un Estado”
extranjero. De esa formulación, Milei y su ministro de Defensa, Luis
Petri, sacarán la palabra "Estado", por lo tanto, quedará un
vasto abanico bajo la fórmula “amenaza extranjera”: grupos narcos, guerrillas,
organizaciones indígenas, formaciones terroristas, bandas que lucran con
movimientos migratorios. El modelo es impulsado desde hace años por Washington.
Una versión indicaba que el decreto se firmaría
antes del viaje a Israel, previsto para el próximo lunes. La fecha fue confirmada
a este diario por el vocero presidencial, Manuel Adorni, y también
por fuentes israelíes. O sea, si se confirma la versión, habría decreto esta
misma semana.
En Defensa afirman que el proceso no será tan
rápido.
Desde la cartera a cargo de Petri sostienen que el texto de base está, pero se
necesitan entre uno y dos meses para redondear las consultas técnicas. Un punto
todavía confuso está en lo que se llama acción directa: o sea, si
los militares, por ejemplo, van a actuar directamente en situaciones de
conflicto caliente, como en Rosario. Por ahora la respuesta que dan los voceros
del ministerio es que eso está descartado. En realidad, los propios
militares están en contra de esa alternativa: no quieren jugar casi el papel de
policías. Es más, es legendario su reclamo: "Un comisario no puede tener
el mismo sueldo que un general. Nosotros tenemos otra jerarquía".
Lo más probable es que, tras el decreto, haya
miembros de la Fuerzas Armadas custodiando centrales nucleares
y dando apoyo logístico, por ejemplo con transporte en helicópteros y aviones a
los gendarmes que están en las fronteras. También está la posibilidad de que a
esos gendarmes les den respaldos cibernéticos o de inteligencia artificial. Hay
quienes insisten en la idea de que los militares releven a gendarmes para que
estos sí actúen en el conflicto social, como se vio en la marcha del 24 de
enero.
Tal vez la semana pasada se vio una pequeña
muestra de las ambigüedades: en la conferencia de prensa para anunciar la
expulsión de la familia del narco ecuatoriano Fito Macías estuvo
presente el ministro Petri. Se trataba de un caso interno, no de la amenaza
de un Estado extranjero.
En cualquier caso, el decreto estará sujeto a
distintas interpretaciones y podría argumentarse que una movilización es
impulsada por fantasmagóricas fuerzas extranjeras, lo que dejaría las puertas
abiertas a que intervengan militares. No debe olvidarse que, en repetidas
oportunidades, Milei habló de la lucha contra el comunismo, reeditando
un conflicto de hace más de 30 años y causando más risa que alarma.
Aviones
con respaldo británico
El gobierno de Alberto Fernández dejó
sin definir la compra de aviones para
Los F-16 dinamarqueses fueron
producidos por la norteamericana Lockheed Martin, aunque los países
escandinavos exigieron que el 56 por ciento de las partes se fabricaran en
plantas ubicadas en Suecia, Noruega y Dinamarca. Hoy en día, esos aviones están
camino al desuso, al punto de que Bélgica se negó a venderle los F-
Una cuestión curiosa es que Dinamarca vende los
F-16 "desnatizados", en referencia a
Hay un antecedente asombroso. En los 90, Estados
Unidos le vendió casi 36 aviones A-4 Skyhawk a
En verdad, la compra de los Thunder chinos
y paquistaníes era objetada por Londres y claramente rompía el alineamiento con
Washington. Es que son aviones más modernos que los daneses y menos
controlables por el Reino Unido. Valían unos 600 millones de dólares, con la
parte electrónica y el armamento incluidos. Además, China financiaba el 85 por
ciento de la compra. Como es obvio, también Pekin jugaba su partido
geopolítico. Hay versiones que indican que la decisión de Milei produjo enorme
enojo en el gobierno de Xi Jinping al punto de que reclamaría
que se le paguen los 5 mil millones de dólares del swap (préstamo)
que China otorgó el año pasado. Sin embargo, la versión más fidedigna es que
Pekin ve el panorama de conjunto: el rechazo a los Brics, el
acercamiento a Taiwan y las declaraciones de Milei pesan tanto o más
que la compra de aviones. En su momento, el Ministerio de Defensa, bajo el
gobierno anterior, dictaminó que a
En

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