Picada de Noticias en el recuerdo
Macri,
flamante kirchnerista
Ultimo recurso buscando evitar el estallido (*)
El
gobierno estableció controles de capitales y limitó la venta de dólares en un
nuevo intento por frenar la corrida cambiaria que hace tambalear la economía
argentina. Las regulaciones cambiarias de emergencia fueron implementadas a través
de un decreto firmado por el presidente Mauricio Macri que ya entró en
vigencia. Las instrumentos para administrar la fuga de capitales restringen la
compra de divisas hasta 10 mil dólares mensuales para atesoramiento, bloquean
la remisión al exterior de las ganancias de las empresas y obligan a las
exportadoras a liquidar los dólares de sus operaciones en un plazo de hasta 5
días hábiles. La normativa del Banco Central dispone que las herramientas
estarán vigentes hasta fin de año. Con la tardía reposición de algunos de los
mecanismos de administración del mercado cambiario que existían hasta 2015 y la
reestructuración compulsiva de la deuda de cortísimo plazo que patea la carga
de los vencimientos al próximo gobierno, el gobierno espera garantizarse disponibilidad
de dólares que le permita finalizar el mandato sin nuevos sobresaltos en la
cotización de la moneda estadounidense. Ninguna de las medidas anunciadas
contiene la estampida de capitales financieros.
Los
encargados de implementar los controles admiten que la crisis financiera generó
pánico entre los pequeños ahorristas y, por eso, enfatizan que no habrá
restricciones para retirar dólares de los bancos. Como reaseguro habilitan a
las entidades financieras a extender el horario de atención al público hasta
las 17 horas aunque la decisión dependerá de cada banco. La celeridad en el
retiro de los depósitos del sistema bancario que acompañará los anuncios
dominicales dependerá de la capacidad de cada entidad para abastecer los
pedidos en sus distintas sucursales. Algunos de los instrumentos anunciados el
domingo formaban parte de los mecanismos de administración del mercado de
cambios utilizados para hacer frente a la escasez de dólares durante el
gobierno anterior. El celebrado desmantelamiento de las demonizadas
regulaciones financieras y normativas cambiarias registrado desde el inicio de
la administración Cambiemos exacerbó la fragilidad externa de la economía
argentina hasta dejarla al borde del colapso.
El
presidente del Banco Central, Guido Sandleris, y el titular del Palacio de
Hacienda, Hernán Lacunza, son los encargados de informar las medidas a los
banqueros y empresarios. Los funcionarios reportaron las medidas al Staff del
Fondo Monetario Internacional y mantuvieron una conversación con los referentes
económicos del Frente de Todos. El diagnóstico oficial es que con el precio del
dólar por las nubes y una política de ahogo monetario, los distintos controles
de cambios deberían garantizar holgura para evitar un estallido.
*Restricciones
para la compra de divisas: A partir de este lunes los individuos sólo
podrán comprar hasta 10 mil dólares mensuales para atesoramiento. Cualquier
operación que pretenda superar ese monto, como la compra de dólares para
concretar la adquisición de un inmueble, requerirá la autorización del BCRA.
Las personas interesadas en saltar el umbral deberán justificar para qué
requieren esos dólares a su banco y éste solicitará el permiso a las
autoridades regulatorias. Las estadísticas oficiales muestran que las compras de
billetes hasta 10 mil dólares representaron en julio el 69 por ciento de todas
las operaciones. En mayo de 2016 la autoridad monetaria elevó de 2
a 5 millones el máximo para la compra de dólares y tres meses después
anunciaba la eliminación definitiva de los topes (“uno de los pasos finales en
la remoción de las restricciones cambiarias heredadas, siguiendo el camino
iniciado con la liberación del cepo”, celebraba entonces el BCRA en su
comunicado). El tope para enviar divisas a cuentas en el exterior será de 10
mil dólares para las personas físicas. Por encima de ese tope se requerirá
autorización. No hay restricciones para las operaciones realizadas en el
exterior.
*Cuentas
en dólares y horario extendido en bancos: Las medidas
anunciadas, enfatizan en el gobierno, no contemplan ningún tipo de restricción
para la extracción de dólares y pesos de las cuentas bancarias. Como reconocen
que el pánico asociado a la profundización de la crisis llevó a muchas personas
a retirar sus ahorros se decidió habilitar la extensión del horario de atención
en los bancos de 10 a 17 horas durante septiembre. La medida será
evaluada e implementada a discreción por cada entidad financiera. Las entidades
extranjeras son las más interesadas en la extensión de plazos. Los trabajadores
bancarios, reconocen las autoridades, deberán ser compensados por las horas
extra.
*Controles
a la compra de dólares de grandes empresas: El BCRA decidió no
venderle más dólares a las empresas para que los atesoren sin un destino
específico. Las operaciones destinadas a financiar importaciones y el pago de
deudas en moneda extranjera no requieren ningún tipo de autorización. Cuando
las empresas quieran comprar dólares para ahorrar, cualquiera sea la cantidad,
deberán solicitar una autorización. No se anunciaron medidas adicionales para
evitar que la fuga de capitales mediante operaciones de importación simuladas o
infladas.
*Utilidades
y dividendos: La remisión de las ganancias a las casas matrices quedará sujeta
al visto bueno del Banco Central. Las empresas ya no podrán enviar utilidades y
dividendos de manera automática sino que deberán contar con la conformidad
previa de la autoridad monetaria. Las entidades financieras quedaron alcanzadas
por una normativa similar la semana pasada. Las cuentas externas muestran que
muchas empresas se anticiparon a las medidas y aceleraron la remisión de sus
ganancias al exterior.
*¿Quién
y cómo se define la venta de dólares por encima de los límites?: El relanzamiento
de los controles cambiarios será acompañado por la revitalización de
*Liquidación
de los dólares de las exportaciones: Después de permitir que los
exportadores no ingresen los dólares que generaban el gobierno decidió
establecer plazos para que esas divisas sean liquidadas en el mercado cambiario
local. Con el objetivo de aumentar la oferta de dólares, las compañías van a
tener que vender los billetes generados por las exportaciones en los 5 días
hábiles posteriores al cobro o 180 días corridos después del permiso de
embarque (lo que sea más corto). En el caso del sector agroexportador y el
resto de las commodities, el plazo en tiempos será de 15 días. La normativa
apunta a ampliar la oferta de divisas. La disposición se suma al tímido e
inocuo intento anunciado la semana pasada por el BCRA para que las cerealeras
ingresen dólares.
*Opciones
para las empresas atrapadas por la reestructuración unilateral de letras de
corto plazo: En lugar de cobrar el 15 por ciento de sus acreencias al
vencimiento y esperar hasta seis meses para cobrar, al momento de la maduración
de sus tenencias reperfiladas de Letes, Lecaps, Lecer o Lelinks, las empresas
podrán utilizar para cancelar deudas previsionales vencidas. En otras palabras,
usar créditos defaulteados para pagar deudas atrasadas con el sistema de la
seguridad social. También se corrigieron algunas imprecisiones del anuncio
original que fue realizado el miércoles que pusieron en riesgo el
funcionamiento de los Fondos Comunes de Inversión. La normativa contempla, a su
vez, restricciones para que los bancos realicen maniobras de contado con
liquidación.
(*)
Página/12, 2/9/019.

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