El descaro de Nicolás Dujovne
El descaro de Nicolás Dujovne Una mañana Pedro comienza asentirse. Las manos le tiemblan y su pulso se acelera. Siente que su cabeza está por estallar. Algo, evidentemente, no está bien. La visita al médico se torna insoslayable. Al entrar en el consultorio, el médico le pregunta qué le pasa y Pedro cuenta lo que le sucede. A continuación, el médico lo ausculta, le palpa el abdomen, le revisa los pulmones y le toma la presión. Medita unos segundos y le dice: “váyase tranquilo a casa que está todo okey. Tómese estas pastillas cada seis horas y en un par de días volverá a sentirse normal”. Pedro, obviamente, le hace caso. Confía en el médico, en sus cualidades profesionales. Toma las pastillas recetadas y comienza a sentirse mejor. Pero a las dos semanas vuelve a sentir los mismos síntomas. Al verlo nuevamente Pedro le dice que consultó con otros médicos quienes le alertaron sobre la gravedad de su dolencia, que cada vez que alguien tuvo esos síntomas y le fueron recetadas l...